Barcelona se convierte en la primera ciudad que hace una donación directa a un programa de desminaje. El alcalde Jordi Hereu lo ha concretado con la firma de un convenio con Naciones Unidas por el cual el Ayuntamiento destinará 100.000 euros a sacar las minas antipersona de una gran zona de Mozambique.
El dinero servirá para financiar el despliegue de un equipo integral de desminaje y recuperación de suelo en la zona de Sofala y Manica, cerca de Maputo, donde la población ya hace tres décadas que no puede trabajar la tierra por culpa de la presencia de estas minas, según ha explicado el director del Servicio de Acción Contra las Minas (UNMAS) de Naciones Unidas, Justin Brady.
"Es un honor ser la primera ciudad que hace una aportación directa a estos programas. Barcelona es una ciudad que está implicada en la construcción de la paz. Lo hacemos antes de un conflicto con tareas de prevención, durante, y ahora también después, cuando una vez restablecida la paz, todo el mundo se olvida de aquel país", ha dicho Hereu.
El alcalde también ha destacado que esta aportación es el inicio de una línea de actuación que se mantendrá.
Más de dos millones de personas se beneficiarán
El proyecto se implementará con la colaboración de la ONG Handicap International en los próximos dos años y tiene un coste total para el periodo 2008-2010 de 1.800.000 euros, de los cuales el Ayuntamiento aporta el 5,55%.
Unos 2.300.000 habitantes de las provincias de Inhambane, Manica y Sofala se beneficiarán directa o indirectamente de la campaña, lo cual supondrá al menos 8 millones de metros cuadrados recuperados y 180 kilómetros de andados desminados.
Así, sus habitantes podrán volver a trabajar las tierras sin peligro y desarrollar económicamente la zona.
La prohibición de las minas antipersona se recoge en el Tratado de Ottawa desde 1997, pero todavía hay países en el mundo que no se han adherido.
El UMNAS también está desminando otras zonas del mundo, como Afganistán, Chad, República Democrática del Congo, Nepal, Líbano, Sudán, etc.